45. Las pruebas y testigos
Una vez salió de la ducha Alexa miraba a Patrick jugar con Daniel y no dejaba de pensar en que a pesar del mal carácter de este y constantes enfrentamientos, su esposo no dejaba de ser inocente.
Si comprobaba que su madre había hecho tales atrocidades no creía que pudiera llegar a superar algo así, ante los ojos de Patrick su madre era una mujer difícil y poco amorosa pero jamás una criminal.
— Ya pedimos las pizzas, deben estar por llegar así que descansa, solo siéntate junto a mi, ¿si?, le ha