Capítulo 170
Robert permanecía firme frente al altar, con las manos entrelazadas al frente y el pulso galopando con una fuerza que creía extinta en su pecho maduro. Cuando la silueta de Catalina apareció en el umbral del templo, envuelta en el encaje antiguo del velo, el tiempo pareció colapsar sobre sí mismo. P