Capítulo 147
Emma subió a la habitación de invitados con Catalina para ayudarla a recoger las pocas pertenencias que había llevado para esos días de estancia en la mansión. Mientras doblaba una blusa de seda, Emma no podía quitarse de la cabeza el brillo inusual en los ojos de su abuela. Estaba convencida de que