Capítulo 104
Mariana se mantenía tras las cortinas de su habitación, observando con una amargura que le quemaba la garganta cómo el mundo que ella creía suyo se desmoronaba frente a sus ojos. Abajo, en la entrada de la mansión, Benedict caminaba con esa seguridad que siempre la había deslumbrado, pero que ahora