—Después de tanto tiempo aún sigues con tu complejo de héroe, simplemente no eres capaz de soportar que alguien no te necesite. Bianca puede haberse tragado tu numerito de buen samaritano, pero yo te conozco. La única razón por la que la has puesto bajo tu ala es para alimentar tu ego —recrimina César fijando la mirada directamente en él, sabiendo que no puede darse el lujo de un descuido frente a su rival.
—No, nunca me conociste, nunca conociste a nadie más que a ti. Porque eres incapaz de ve