Cap. 24: Escape
—Ay, mi cabeza… ¿Q-qué… demonios me ha sucedido? —murmura Sofía sintiendo un fuerte dolor de cabeza que apenas le permite abrir los ojos, solo puede sentir que está recostada en una mullida cama a la que no recuerda cómo ha llegado.
—Por fin despiertas pequeña, gacela. Comenzaba a impacientarme y a pensar que tendría que empezar a divertirme mientras aún estabas dormida, aunque debo confesar que no pude aguantar mirar un poco debajo de ese vestido —murmura un joven recostado al lado de ella con