Caine
El primer error que todos cometen después de un incidente es asumir que merece emoción. No es así, y no tenías ni idea de las ganas que tenía de repetírselo.
Sin embargo, dudaba que eso importara, porque ahora mismo, todo estaba en mi contra. Demasiado, si me preguntabas. Tamar siempre había sido una niña testaruda, así que era lógico que quisiera quejarse, y para cuando finalmente cediera, yo ya habría perdido el interés. Henry, en cambio, no me gustaba tanto como para querer estar cerca