Mundo de ficçãoIniciar sessãoEran las tres de la mañana y alguien tocaba a la puerta. Kader no tardó en despertar, lentamente y con pistola en mano se dirigió a la puerta donde se encontró con una muy sonriente Maia, que lo miraba ansiosa, tierna y hasta nerviosa.
- ¿Qué haces aquí Cobra? - preguntó soñoliento
- Viene para llevarte a un







