La llegada.
Capítulo XXXV
La llegada.
Melinda Milet.
Pude ver como un grupo de personas se acercaba lentamente, dos de ellos venían a caballo mientras que el otro de ellos venía a pie, ambos venían conversando, se podía observar de lejos, agudice un poco mi oído, pero yo no podía escuchar tan bien como podían hacerlo los lobos, ellos sí que podían escuchar a distancias astronómicas. Mi padre salía a mi encuentro, después de haber conversado tanto y de saber cosas que solo entre nosotros sabríamos durante