* * * * * * * * * Austral * * * * * * * * * *
—Tú no eres una Foster, Austral —me recuerda, otra vez, mientras sigue manteniendo su mirada llena de rencor en mí.
—Retírate, Brescia —es lo único que sale de mi boca
—Solucionarás esto ahora —me advierte amenazante—, sino no me moveré de aquí —añade al dar un paso más a mí como retándome.
—Muévete, Brescia —cambio mi tono a uno más demandante.
—No
—Es una orden —la miro fijamente—. MUÉ… VETE —articulo sin desviar mi mirada de sus ojos.
—No hasta q