Capítulo 37 Revelación.
La sala del hogar de Shen se mantenía en silencio, solo con las palabras de Dalia haciendo eco por el lugar o mejor dicho en la mente de cada uno de los que allí estaban, hasta que al fin Lizbeth hablo.
— No tenías derecho a ocultarnos todo esto. — la rubia vio a su hermano, sin terminar de comprender porque nunca les dijo nada.
— No fue fácil guardar su secreto, pero yo no rompería su confianza, además… Dalia tenía miedo de lo que ustedes pudieran hacer y yo también, Dalia no es la única que e