~Jasmine
A Daniel ya no le importaba el espectáculo. Se estiró, agarró el control remoto y apagó el televisor. La habitación quedó en silencio, excepto por el sonido de nuestra respiración agitada.
Intenté apartarme, sobresaltada por el cambio repentino de energía, pero él me dio la vuelta sobre mi estómago en un movimiento fluido. Inmovilizó mis dos manos detrás de mi espalda con solo una de sus grandes y poderosas garras, haciéndome sentir pequeña y completamente atrapada.
No lo dudó. Bajó la