Capítulo 1.3: Familia Fotia.
Permitiendo que el joven asimilara la situación, Anna y Zeth guardaron silencio, sin embargo, al ver que el lobo no podía articular palabra alguna, Zeth gruñó.
―Nero, ¿puedes escucharnos ahora? ―preguntó Zeth señalando la única silla frente al escritorio
―No, yo no podría ―masculló Nero girándose hacia Anna ―Por favor princesa, siéntese usted ―
― ¿Escuchaste Zeth? Me habló de usted, a mí, a una criada ―dijo Anna riendo
―No… Yo… ¡Lo lamento mucho alteza! ―se disculpó Nero haciendo repetidas reve