Ashley
— ¿Estoy embarazada? – Su cuerpo tembló por completo – ¿Estás segura de eso?
La doctora rio, divirtiéndose con la forma ingenua y desesperada en que ella manejó toda la situación.
— Seguro que sí — dijo ella.
El miedo y la desesperación la dejaron sin palabras, como si ya no supiera qué hacer. Ashley escuchó el consejo de la doctora, pero no prestó mucha atención. Su enfoque estaba en la idea de tener que decírselo a Oliver.
Salió de la consulta decidida a no decirle nada a su esposo. Es