Oliver llegó a la empresa casi dos horas después del almuerzo. Sabía que en el momento en que abriera la boca para hablar con Ashley, ella lo convertiría en un villano. No se detuvo a mirarla, giró el picaporte de la puerta y dijo antes de entrar:
— Necesito que vengas a mi oficina, Ashley. Ahora.
Ella lo miró asustada. Por el tono de voz, el asunto parecía serio. Lo extraño era que ella creyera que Oliver la despediría por el beso que le había dado a Alfonso. Su corazón casi la traiciona. Cuan