No, tu gente son Emerson, Farrah…
¿Vamos, no recuerdas que pasó hace cuatro años? Yo tuve que irme, gracias a quien, a ti, maldita mentirosa…— la apretó mas — ahora esta es mi gente, si te duelen los pies, te la aguantas. Así te vea sangrar, no te dejaré ir hasta que yo quiera dejar de bailar…
¡Por favor! — dijo ella suplicando.
¿Ahora ruegas? — dijo él sonriendo — más rogarás esta noche — ella lo miró — Esta noche quiero que cumplas tus deberes de esposa.
¿Qué? — él, sin darle tiempo la besó,