Nunca podría cansarse de aquella vista que le daba la universidad. Había sido para ella un mar de sufrimiento el poder llegar a pesar de que no tenia a nadie en quien apoyarse para alcanzar sus sueños. Rhaena, sin embargo, por esa ocasión, se convirtió en el centro de las miradas cuando bajo de aquel coche lujoso con ese apuesto hombre de apariencia elegante junto a ella. Quizás, esa era la primera vez que se le ponía tanta atención.
—No es necesario que me acompañes, ¿Lo sabes? Aunque te agrad