Mundo ficciónIniciar sesiónDesperté de golpe por una molesta alarma que sonaba a mi lado, separé mi rostro que estaba pegado en la almohada y me percaté de que estaba en el cuarto de Max. Estiré el brazo para poder apagar el despertador y Max que estaba a mi lado ni siquiera se había despertado con el ruido.
Ojalá pudiera dormir tan profundo como él.







