Sus labios son suaves y cálidos, saboreo su boca mientras ella va soltando gemidos en tonos muy bajos, me enciende tenerla así de afectada, vuelve a alejar su rostro de mí, mira hacia el agua.
—Nos dejamos llevar —dice con la voz entrecortada. Se levanta y camina hacia el timón, se abraza así misma y se mantiene con la mirada perdida. Me levanto y la sigo, me pongo detrás de ella.
Miro su trasero y su cintura, su espalda, es hermosa y sensual.
—Siento mucho si me pasé de la raya, por lo general