Me quedo de pie mientras veo como Kylliam saca una pistola de la parte trasera de su pantalón y comienza a disparar en contra de los tres hombres, los sonidos de los disparos hacen que el corazón se me acelere. Sé que debo obedecer a Kylliam, que debo correr, pero mis piernas simplemente no reaccionan a las órdenes de mi cerebro.
—¡Eva! —me grita sin dejar de disparar—. ¡¿Qué haces ahí parada?! ¡Corre!
Lo miro correr hasta ubicarse detrás de un foco de luz y cubrirse de los disparos mientras a