Capítulo 17
Punto de vista de Caleb
Se supone que el duelo te vacía por dentro.
Eso dicen los terapeutas. Eso prometen los libros de autoayuda: que, con el tiempo, el dolor se desvanece hasta convertirse en un eco y aprendes a vivir a su alrededor.
Se equivocaban.
El duelo no me vació. Me afiló.
Transformó cada nervio de mi cuerpo en un cable vivo, cada pensamiento en una hoja de cuchillo. El sueño se volvió un enemigo. El alcohol dejó de hacer efecto. El arrepentimiento dejó de doler porque la