Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesayunaron entre risas y bromas. Al terminar, él le propuso salir de la habitación para tomar un poco el sol y ella aceptó más bien a regañadientes. Se fueron a caminar por las calles de San Francisco que por la temporada se llenaba de turistas, y aunque ambos sabían lo tedioso que podía ser, esta vez todo fue diferente.
Iban por la calle tomados de las manos, reían por cualquier tontería, se besaban sólo porque s&i







