Unas horas después, lo primero que me llegó fue el ruido. Empezó como un leve murmullo. Era distante y se ahogaba a través de las gruesas paredes de la casa. Al principio pensé que podría ser el personal que regresaba, o tal vez Ace al teléfono. Pero entonces, al levantar la cabeza de la almohada, el sonido aumentó. Hubo risas, voces superpuestas, pasos resonando en el suelo. La puerta principal se abrió y se cerró, seguida de un murmullo de saludos demasiado animados para ser otra cosa que inv