33. Debo ir a Marejada
Mamá está, como casi siempre que llego, en la cocina. Logan y yo nos despedimos ayer muy temprano y hoy salí a primera hora hacia el pueblo.
El aroma de la comida inunda mis fosas nasales y tomo una gran bocanada de aire que quiero me llene el espíritu. Me siento llena de voluntad y felicidad. Muero de ganas de contarle todo a mamá. Sé que le dará mucho gusto por mi. Y solo espero el momento de presentarle a Logan y que finalmente desentrañemos este misterio.
Camino hacia ella que ya se ha ac