Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlexandra estaba segura de que aquel chico no era mala persona, años en la calle le había desarrollado un don para diferenciar de quienes mentían y quienes no, lo tomó de la mano con fuerza y ambos caminaron por los pasillos oscuros hasta llegar a la cocina, una vez ahí el chico frunció el ceño y comenzó a sentirse incómodo.
— &i







