Jessica, preparó un delicioso estofado de res, uno de los platillos favoritos de Carolain. Las tres se sentaron a la mesa a comer envueltas en un silencio agradable, el cual era interrumpido cada vez que la pequeña Melek hablaba. Las mujeres reían ante las ocurrencias de la pequeña y celebraban animadamente sus chistes.
—Como te has comido todo, entonces puedes ir a ver televisión—, Carolain besa la frente de la pequeña, esta ansiosa se deshace del agarre de su madre y corre rumbo a la sala.
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