Después de un día de entrenamientos, Alejandro estaba más tranquilo, pues sus hijos eran muy fuertes, el estaba preocupado, pero sabía que ellos defenderían a su pueblo, y a ellos mismos.
Alisson despertaba todas las mañanas muy temprano, Jason la ayudaba a entrenar, Ali le había preguntado a Sarah, que si de alguna manera ella podía otorgar sus poderes a Jason, ella tenía que el saliera lastimado.
Sarah la vio muy sería, y le dijo.
- Tú lo amas?
- No puedo mentirte a ti Sarah, sabes que sí.
-