Mundo ficciónIniciar sesiónLos días de luto pasaron tan lentos que no le veía el fin del sufrimiento de mi madre, No pude llorar ni una sola lágrima, terminaron los días de luto, mi madre quería convencer al abuelo de irse a vivir con nosotros, el se negó rotundamente, no quería dejar el lugar que construyó al lado del amor de su vida. Regresamos a Nueva York, las clases habían iniciado hace una semana. Al llegar a mi cuarto me recosté en mi cama y s







