—He estado pensando mucho en todo lo que nos espera —dijo Luciana suavemente, sus ojos brillando con una mezcla de esperanza y emoción.
Alejandro la miró, con una expresión tranquila pero profundamente concentrada en ella.
—Yo también, mi amor. Todo parece tan perfecto ahora, pero sé que lo que vendrá será aún más hermoso —respondió él, apretando ligeramente su mano—. Cada día es un paso más cerca de formar nuestra familia, de construir algo juntos.
Luciana se acomodó un poco más cerca de él, a