Rubí Echeverri se vio envuelta en una inmediata situación en la cual parecía ser que se le complicaría la misión que se le había encomendado, el distribuidor con orgullo de considerarse uno de los más fuertes de la zona, se comportaba de la manera más pretenciosa y orgullosa posible, que después de haberse insinuado de una manera pacífica o tranquila delante de Rubí, había cambiado por completo su comportamiento y ahora estaba tratando la manera de tratarla como a él se le daba la gana, era una