Capitulo 42.
Todos ya listos se dirigieron a los coches y se dirigieron al lugar de la redada, era un local bastante apartado y parecía viejo, las luces aún estaban encendidas lo que era raro si era solo una simple oficina, todos se taparon las caras con el casco táctico y salieron de la furgoneta negra, todo apuntaban y se cubrían las espaldas atentas, abrieron la puerta en silencio haciéndose señas, subieron las escaleras llegando a las oficinas, aun se veía a gente, así que Carlo dio la orden de registrar