Era de noche, una llamada entró en mi celular en la cual me informaban que mi madre había tenido un accidente y estaba agonizando. Sinceramente, me dolió el corazón, pero preferí no tomarle importancia y así se lo hice saber a la enfermera que me contactó.
—Señora, su madre ha dicho que los quiere ver a usted y su esposo porque tiene algo muy importante que confesar y no se quiere morir sin que antes ustedes lo sepan. —insistió.
Vi la hora en mi teléfono, eran casi las doce de la noche. Pensé q