CLARA
La fábrica de Rose solía sentirse como un hogar. Un lugar que apreciaba, pero la eternidad había cambiado. Mi hogar se sentía extraño y también mi hijo. Entendía su rabia. Lo entendía, pero su ira sería lo que lo destruiría a él y a cualquier felicidad que pudiera obtener. Había regresado con las mayores esperanzas, pero Hunter las destrozó sin pensarlo dos veces. Me hizo pensar que ya no tenía salvación. Tal vez eso era lo que quería que creyera. Odiaba admitirlo, pero si ese era su plan