Y en ese fluir que ya no se percibía como tal, porque no había contraste que lo hiciera evidente, comenzó a asentarse una cualidad aún más silenciosa.
No como presencia.
---
Sino como naturalidad absoluta.
---
Camila lo notó, o más bien dejó de notarlo, en la forma en que sus gestos ya no tenían ninguna carga añadida.
---
Abrir una ventana.
---
Mover un dibujo.
---
Sentarse.
---
Levantarse.
---
Cada acción ocurría sin la mínima necesidad de ser interpretada.
---
No había intención de hacerlo bi