Capítulo 48: En aquel íntimo baile.
El baile era un acto íntimo, un vigorizante coqueteo que bien podía estar marcado de inocencias o de perversiones ocultas que echaba a volar la imaginación y agitaba a los sentidos más dormidos. Movimiento tras movimiento y sin apenas tocarse, aquella pareja se miraba. Ojos violeta y ojos celestes, bailaban al compás de la melodía de primavera dejando ver la recatada sensualidad de un amor naciente en los corazones de ambos. Bernadette Baskerville sonreía y sus rubores soñadores eran manifestac