PUNTO DE VISTA DE ELY.
El día de la junta al fin había llegado, mi tristeza no había disminuido, pero lo disimulaba, según yo bastante bien, no había vuelto a saber de Ricardo desde ese día en el parque, nunca más recibí mensajes de buenos días y, aunque sabía que sería así, no por eso dolía menos, lo seguía amando y lo peor de todo es que lejos de disminuir me daba la impresión que cada día lo amaba más, pero me auto convencía que llegaría un momento en que ese sentimiento desaparecería. Como l