CAPÍTULO 38: FIEBRE.
Noah sentó a Hayami en una de las sillas de su oficina mientras buscaba en un botiquín de primeros auxilios que tenían en la oficina, así como en cada una de ellas en la empresa.
—Disculpa que haya pasado esto.
Él lo dijo mientras se acercaba a ella. Para después levantar un poco la falda del vestido y observar la pierna que se encontraba roja por la quemadura, Noah abrió un pequeño recipiente con crema.
—No te preocupes, no fue culpa tuya.
Él puso un poco de esta crema en su dedo y lo acercó a