—¿Por qué no me dijiste la verdad? —le pregunto a Amanda ni bien entra a mi oficina.
—Sabes que no estabas listo aún —me indica.
—Tres años —respondo.
—Tres años en los que no dejas de trabajar, solo lo haces para pasar tiempo con los niños. Si hubieras asistido a alguna de las fiestas la habrías conocido ahí —me reclama, no puedo creer que esté escuchando eso.
—Es que no me interesa conocerla. Nadie va a reemplazar a Kiara ni por más parecida que sea a ella —le aseguro.
—Li, no voy a decirte q