Mundo ficciónIniciar sesiónEntonces, me bajaron y me arrojaron al suelo. Y comenzaron los golpes, fueron tantos que tampoco me dio tiempo de gritar, porque la boca se me llenó de sangre.
Creí que había muerto.
Nunca me quitaron esa bolsa. También tenía las manos sujetadas en la espalda.
Quedé inconsciente.
Eso que dicen que uno recuerda a su familia, que ve a un familiar muerto, eso… bueno, no sé qué tan verdad sea. Yo no







