Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Y tú quién te crees que eres?! —resoplo y le suelto con fuerza el agarre de mi camisa— ¡A ver… pégame si eres tan machito! —lo reto.
Walter ladea una sonrisa.
—No, no me voy a rebajar con una basura como tú —me vuelve a barrer con la mirada, tan prepotente e imbécil como siempre lo ha sido—. Voy a tener una cita, no ensuciaré mi ropa con tu mugrienta sangre.







