Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor alguna razón, mi mente comparó ese beso con el que años atrás le había dado a Esteban en la discoteca: uno que había marcado mi alma con su nombre, el que me enamoró completa e irrevocable de él.
Nunca llegaría a sentir por Zaideth lo que sentía por Esteban. Lo supe con ese beso.
Cuando la miré, ella estaba embobada, con los ojos cerrados y el rostro rojísimo. Cuando me miró, lo hizo d







