Tessa
Cameron, estaba tan tierno y cariñoso esa noche que supe que algo bueno ocurriría, quizás me diría después de todos esos silencios, que estaba listo para aceptar lo que sentía.
No entendía por qué le costaba tanto aceptarlo, si yo podía ser lo suficientemente valiente para decirlo en voz alta, él podía. Al final de cuentas, yo era la que pensaba que todo eso de enamorarse y encontrar a la persona que te haga sentir que te duele la tripa, mientras el corazón te late a cien, era un cuento p