En cuanto llegó a la habitación me encuentro a coral abrazando a mi hijo. Se ven tan adorables. Ver a mi hijo reír es lo más hermoso del mundo, coral me mira y se dirige a mi, no sin antes decirle a Alan que vuelve pronto.
-¿Todo bien?-Dijo ella tomando mi mano.
-Si cariño, todo está bien.
-Tu rostro dice lo contrario.
-No, no pasa nada mi vida, por cierto-Tomo su mejilla con la palma de mi mano.
-¿Si dime!-Dijo atenta.
-Puedes quedarte a cuidar de Alan?. Iré a echarle un vistazo a una mercancí