-¿Acaso ocultas algo?-Preguntó ella con la ceja enarcada.
-No, no estoy ocultando nada -le dije casi al borde de la muerte.
Carolina sin mediar palabras, se acercó y verificó.
-Creo que tienes que dormir.
Al parecer no se percató de nada, si lo hubiera hecho me lo habría dicho.
-Carolina, ¿Aún tienes la misma actitud?, vamos no seas pesada, huyamos de aquí.
Carolina se volteó y me miró con una mirada aniquiladora.
-Si no te callas en este preciso momento, te voy a cortar la cara-ella levanta el