-No, no me acuerdo-Alan siguió comiendo.
-Que raro, pero no te hizo daño?.
-No… Al contrario. Me dijo que era un niño muy lindo y que cuando grande iba a ser muy feliz.
-Hijo, no me gusta que hables con desconocidos.
-Pero, él me dijo que vivía a unas cuantas casas del río. Y que podía ir a visitarlo.
-No. Ni se te ocurra ir a visitarlo.
-Él es una buena persona, pero no sé porque cuando te escucho la voz, salió corriendo. Me imagino que te tiene miedo.
-¿Eso piensas?-Alan asintió.
-Si. P