Razones que nadie espera
Han pasado semanas desde aquella tarde en la panadería, pero Keila aún no logra olvidar la sensación de vacío que le dejó ese encuentro.
La frase "el tiempo lo cura todo" encaja perfectamente en esta historia. Como saben, Keila y David no se habían visto en meses, y cada vez que se cruzaban, solo intercambiaban palabras sobre asuntos triviales, como los productos del supermercado, ya que ese era el único lugar donde coincidían.
Con el tiempo, las heridas que David había