La aurora rompía lentamente sobre las montañas, bañando el oscuro y vasto campo en una débil luz anaranjada, anunciando el inicio de la confrontación. Las filas de vampiros se desplegaron en formación en las faldas de las montañas, sus figuras etéreas y espectrales creando una atmósfera de tensión irrompible. Lucien se adelantó, con Clara a su lado, su presencia emanaba autoridad y fuerza. A lo lejos, el ejército de Elise se acercaba con una precisión y siniestra sincronía, flanqueado por las f