El amanecer trajo consigo un aire fresco y renovador, y el bosque parecía despertar de un profundo sueño. Clara se sentó en la terraza de la mansión, observando cómo la luz del sol se filtraba a través de los árboles, iluminando el paisaje con un brillo dorado. Había pasado la noche en vela, procesando todo lo que había sucedido y sintiendo el peso de la victoria.
El sonido de pasos suaves la sacó de sus pensamientos. Era Lucien, con una expresión que combinaba cansancio y satisfacción. Se acer