Todavía recuerdo la mirada decidida de Alexander cuando compartió conmigo la evidencia encontrada en la mansión de sus padres. Esas revelaciones me inquietaron, pero también fortalecieron nuestra determinación de enfrentar juntos a la Orden de las Sombras. Sentí que mi corazón se aceleraba sólo de pensar en lo que estaba por venir.
En la universidad, mientras observaba a los estudiantes correr por los pasillos, mi mente se perdía en las palabras de Alexander. Él estaba dispuesto a arriesgarlo t