"Sí, por favor". Joe recordó su objetivo. Molesto consigo mismo, se frotó las sienes y abrió paso a Yvonne y su gente.
Yvonne asintió cortésmente y se dirigió a la sala de recepción.
Henry había estado prestando atención a la entrada. Cuando la vio entrar, no supo qué pensar. Dejó su copa de vino y se levantó del sofá.
"¿Eh?". Al ver a Henry, Yvonne fingió sorprenderse. "¿Es usted el caballero de anoche?".
"¡Hola, Señorita Smith!". Henry se acercó y le tendió la mano.
Yvonne guardó la sorp